De la carrera lineal al camino con sentido
Hoy te invito a una excursión, un viaje al futuro de la carrera profesional. Si antes, nuestra vida laboral era un camino previsible y seguro, hoy es un mapa sin indicaciones, lleno de bifurcaciones, desvíos y ascensos inesperados. Quizás lo mejor es que no tienes por qué hacer este viaje en solitario.
La respuesta a cómo moverse en este nuevo terreno no es un navegador tipo GPS, sino algo mucho más humano y conector: tu marca personal. Y aquí es donde entra la metáfora que me encanta y que da título a este episodio: tu marca personal es tu sherpa. No es solo alguien que te carga el equipaje de tu experiencia, sino un guía experto que conoce el terreno, te ayuda a encontrar los mejores senderos, te prepara para los desafíos y se asegura de que cada paso que das te acerque a donde realmente quieres llegar.
Me gustó la palabra «sherpa» cuando se la leí a mi amigo y colega Andrés Pérez Ortega en una autodefinición profesional inmejorable en sus primeros años: «Tu sherpa de marca personal«.
Hoy, para entender este viaje, tengo el privilegio de inspirarme en cuatro visiones expertas. Tres referentes que te van a inspirar a ver tu carrera de una forma totalmente nueva: Arancha Ruiz, la sherpa que te ayuda a descubrir y mostrar tu talento; Enrique Cejudo, el orientador y estratega que traza la ruta; y Elena Arnaiz, la compañera de viaje que te recuerda que lo humano es lo que te da fuerza. Además, integraremos una visión estratégica desde el ámbito corporativo de Catherine Cote (Harvard Business School) para completar el panorama.
¿Listo para el ascenso? Pues vamos allá.
Aquí lo puedes escucar en el episodio 226 del pódcast Todo deja Marca en Spotify, YouTube, Amazon Music, Apple Podcast, iVoox o Pocket Casts.
Un nuevo terreno de juego: tu carrera ya no es una autopista
Durante generaciones, nos explicaron que el éxito profesional era lineal. Estudiabas, conseguías un buen puesto, ascendías y, con suerte, te jubilabas en la misma empresa. Era un modelo predecible. Pero ese mapa, my friend, ya no sirve ni para las nuevas generaciones de profesionales ni para los que están en la mitad de su carrera. El mundo se ha vuelto loco, líquido, lleno de alteraciones y de laberintos que cambian de un momento a otro.
Los datos lo confirman. Un estudio de LinkedIn de 2023 definía que, en España, la movilidad laboral es una de las más altas de Europa. Más de un 30% de los profesionales ha cambiado de sector dos o más veces en la última década. La clave de esos cambios no fue la suerte, sino una cualidad muy concreta: la flexibilidad y la adaptación.
En Latinoamérica, la tendencia es similar. La Fundación Telefónica, en su Informe de Empleabilidad 2024, destaca que para los nuevos sectores, las competencias transversales y la reputación digital pesan ya tanto como la experiencia técnica a la hora de reclutar.
Esto significa que ya no basta con tener el conocimiento. Tienes que ser el mejor navegando los cambios. Y ahí, tu sherpa —tu marca personal— es tu mejor activo. Es la mochila que te ayuda a llevar no solo lo que has hecho, sino lo que has aprendido.
El sherpa que llevas dentro: tu marca es tu estrategia
Mucha gente asocia la marca personal con el uso de redes sociales o con la visibilidad. Pero es mucho más que eso. Es una estrategia. Arancha Ruiz, nuestra primera guía, lo explica de una manera impecable.
Según ella,
«Toda carrera profesional exitosa tiene detrás una estrategia de Marca Personal acorde con la persona. A veces es imperceptible, pero siempre está. No dedicar un tiempo a tu Marca Personal es desaprovechar parte de tu talento. Un recordatorio: la Marca Personal no siempre tiene que ver con las redes sociales, y se puede hacer de la manera que te haga sentir más cómodo. Debes recordar que la MP es solamente una herramienta para llegar más lejos, descubrir, potenciar y ubicar tu talento de manera que el mundo lo conozca. Es una competencia, como las matemáticas o saber lenguas.”
Fíjate en esta idea: la marca personal es una competencia. Al igual que aprendes idiomas o matemáticas, tienes que aprender a gestionar tu talento y a mostrarlo. Tu sherpa, tu marca personal, te ayuda a descubrir esas habilidades que a lo mejor ni tú sabías que tenías. Te enseña a ver tu historia no como una simple lista de empleos, sino como una cadena de aprendizajes valiosos. No es solo lo que eres hoy, es lo que puedes llegar a ser.
Imagina a un programador que siempre ha trabajado en el mismo tipo de software. Su marca personal le ayuda a descubrir que su verdadero talento es la capacidad de explicar conceptos complejos de forma sencilla, una habilidad que ahora es clave en el mundo del mentoring y la formación.
Un sherpa para tu carrera y la de otros: la responsabilidad de tu reputación
Si aceptamos que el personal branding es una competencia, ¿para qué sirve exactamente? Para Enrique Cejudo, nuestra segunda guía, sirve para tres propósitos fundamentales. Su visión nos ayuda a entender que esta habilidad no es solo para uno mismo, sino que tiene un impacto mucho mayor.
Enrique lo resume con esta frase que me encanta:
«Los orientadores tenemos una vinculación triple con el concepto Marca Personal y con todo lo que conlleva: Primero, somos como cualquier otro profesional y esto, si queremos hacer una gestión adecuada de nuestra trayectoria profesional, nos obliga a gestionar nuestra Marca Personal para movernos con frescura, habilidad y criterio en un mercado tan cambiante y tan competitivo, para estar en la mente de quien pueda necesitar nuestros servicios, con una propuesta visible, clara y útil. #AutoGestión
En segundo lugar, trabajamos con personas que buscan oportunidades profesionales y, a estas alturas, espero que este claro que es una temeridad no introducir en nuestro trabajo conceptos como Marca Personal o propuesta de valor y poder acompañar a estas personas desde nuestra propia experiencia. #ResponsabilidadProfesional
Por último, cuando trabajamos con personas y nuestro nombre nos representa, es inevitable que tarde o temprano elijan asistir a un servicio de orientación en función del profesional que las va a atender. Porque alguien de confianza nos ha recomendado que ir al servicio en el que se encuentra este u otro orientador, porque ya estuvo con este profesional (y me aportó valor) en el pasado o porque he buscado información sobre ti y elijo tener una cita en función de lo que me haya podido transmitir. #DejaQueTuReputaciónHable”
Enrique nos enseña que tu sherpa te ayuda a lograr tres cosas clave. Primero, te guía en un mercado competitivo, dándote el criterio para moverte y una propuesta que es útil y visible. No te deja ir a la deriva. Segundo, un buen sherpa, una buena marca personal, no solo te ayuda a ti, sino que te convierte en una referencia para otros. Y finalmente, tu sherpa, tu marca personal, es la reputación que te precede. Tu historia, tus logros y la forma en que ayudas a los demás son tu mejor carta de presentación incluso antes de que te conozcan.
Tu sherpa y la propuesta de valor: tú no eres tu producto
Ahora que entendemos qué es la marca personal y por qué es tan importante, nos queda una pregunta fundamental: ¿cómo defines tu valor? Aquí es donde Elena Arnaiz, nuestra tercera y última sherpa, nos da una lección clave en su libro «Pon tu talento en acción«.
Elena nos dice:
«Tus competencias profesionales son tu producto. Tú no eres un producto. Saber qué sabes, saber qué sabes hacer con lo que sabes y saber la forma particular tuya de llevarlo a cabo requiere, como estás viendo, un trabajo brutal de investigación personal. Tu producto está basado en tu talento y en la forma particular en la que resuelves los problemas de tus clientes/empresas o mejoras sus vidas en alguna medida. Esa es tu propuesta de valor y a esa es a la que hay que darle visibilidad. Y por los productos que diseñas en tu taller basados en tu propuesta es por lo que puedes (y debes) pedir un precio.»
Fíjate en esa frase: “Tú no eres un producto.” Tu valor no está en ser una pieza más en una cadena de producción. Tu valor está en tu propuesta única, en la forma en que usas tus competencias para resolver problemas o mejorar la vida de otros. Tu sherpa te guía en ese fascinante pero duro proceso de autoconocimiento. Te ayuda a investigar cuál es esa propuesta de valor, a entender qué necesidades puedes atender y a qué personas puedes ayudar. Cuando lo sabes, comunicar tu valor se vuelve mucho más fácil.
Tu sherpa en la oficina: la visión desde el mundo corporativo
Hemos hablado de la marca personal como una brújula para la transición profesional. Pero tu sherpa es igual de vital para tu crecimiento dentro de una misma empresa, sin importar si has estado allí por un año o diez. Un análisis muy valioso desde el mundo de los negocios, como el de Catherine Cote en Harvard Business Review, nos da una perspectiva estratégica sobre este punto.
Desde el punto de vista corporativo, tu sherpa te ayuda en cuatro áreas fundamentales.
1. Ganar visibilidad y reputación interna
Este punto no es sobre ser el más ruidoso de la oficina o el que más habla. Es sobre ser visto por las razones correctas. Piensa en tu sherpa ayudándote a alzar la mano en el campamento base para tareas que te pongan en el mapa. Por ejemplo, en tu próxima reunión de equipo, no solo digas que has completado un proyecto, sino explica el impacto que tuvo: «He terminado la base de datos, lo que nos permitirá reducir un 30% el tiempo de reporte.»
La visibilidad también se construye de forma proactiva. Tu sherpa te anima a compartir tus éxitos con tu jefe, pero también a reconocer públicamente el trabajo de tus colegas. Al hacerlo, no solo te das a conocer por tu propio trabajo, sino por tu capacidad de ser un líder y un colaborador valioso.
2. Ser un conector y construir influencia
Tu sherpa te enseña que tu carrera no es una montaña solitaria. Es un ecosistema de picos interconectados. La influencia no es solo para los directivos. Es la capacidad de generar confianza y credibilidad fuera de tu departamento.
Imagina que trabajas en marketing, pero dedicas tiempo a entender los desafíos del equipo de ventas o del departamento de IT. Cuando surge un problema que requiere una solución interdepartamental, ¿a quién se le ocurre la idea de contactar contigo? A la persona que se ha tomado el tiempo de entender el ecosistema. Tu sherpa te guía para que seas ese «conector,» esa persona que sabe quién tiene la respuesta en la empresa, lo que te convierte en un activo invaluable. Es una forma silenciosa de crecer en influencia, de ser visto como alguien que entiende la estrategia global del negocio.
3. Tomar el control de tu narrativa y contar tu historia de impacto
Si no cuentas tu historia, otros lo harán por ti. Y esa narrativa puede no ser la que te beneficia. Tu sherpa te ayuda a tomar el control y a ser el autor de tu propio relato.
La clave es ir más allá de las descripciones de tareas. No digas: «Fui responsable de gestionar la cuenta de redes sociales.» En su lugar, tu sherpa te enseña a comunicar el impacto: «Gestioné la cuenta de redes sociales, lo que nos permitió aumentar el tráfico a nuestra web en un 40% y generar un 15% más de clientes potenciales en el último trimestre.» La diferencia es enorme. La primera frase es un título de trabajo. La segunda es una historia de éxito que demuestra tu valor.
4. Ser un profesional proactivo
Por último, tu sherpa te enseña que no puedes simplemente esperar a que las oportunidades de crecimiento te lleguen. Tienes que ir a buscarlas. La proactividad en el entorno corporativo se manifiesta en pequeños y grandes gestos.
Es el empleado que, en lugar de esperar a que le asignen una tarea, le propone una nueva forma de hacer las cosas a su jefe. Es la persona que, cuando ve un problema, no se queja, sino que investiga y presenta una posible solución. Tu sherpa te motiva a anticiparte, a aprender continuamente y a tomar la iniciativa en proyectos que te ayuden a adquirir nuevas habilidades. Esta mentalidad te posiciona no solo como un empleado leal, sino como un futuro líder.
Al final, tu marca personal no es una herramienta para cuando estás en crisis. Es la herramienta para estar preparado, para crecer y para ser proactivo en tu propia carrera, sin importar si estás buscando un nuevo trabajo o una promoción interna. Es la diferencia entre ser un pasajero y ser un verdadero explorador en tu propia vida profesional.

Convencido de que todo deja marca, ayudo a empresas a conectar mejor con sus stakeholders a través de programas de personal branding (gestión de marca personal) y employee advocacy (programas de embajadores internos de marca).
Socio de Soymimarca e Integra Personal Branding, Brand Director de Omnia Branding, también soy socio y co-fundador de iOBrand, la primera plataforma IA de Personal Branding.
Participo en diversos programas en escuelas de negocio. Co-creador y organizador del Personal Branding Lab Day, el congreso anual de Personal Branding, desde 2015.
Mi ADN publicitario viene de 20 años en agencias: Tiempo/BBDO, J.W.T., Bassat Ogilvy, Saatchi & Saatchi, Altraforma y TVLowCost entre otras.






Información básica sobre protección de datos
Responsable » Guillem Recolons Argenter
Finalidad » Gestión de dudas y servicios a cliente
Legitimación » Consentimiento del interesado
Derechos » Tienes derecho a acceder, rectificar y suprimir los datos, así como otros derechos, como se explica en la información adicional
Información adicional » Puedes consultar la información adicional y detallada sobre Protección de Datos Personales en mi página web guillemrecolons.com