¿Por qué no me eligen? ¿Te has preguntado por qué alguien no te ha elegido para colaborar en un proyecto, aunque sabes que reúnes todas las competencias que se necesitan? ¿Te has planteado revisar tu marca personal?
Esta pregunta, que muchos evitamos responder, es crítica para tu crecimiento personal.
La realidad es que una oportunidad de colaboración puede escaparse debido a factores de marca personal, que van más allá de las habilidades técnicas.
Aquí te dejo 50 razones para revisar tu marca personal, 50 razones por las que podrías no haber sido elegido desde la perspectiva de tu marca personal y tu propuesta de valor.
Lo puedes escuchar en el episodio 201 del pódcast Todo deja Marca en iVoox, Apple Podcast, Spotify, Amazon Music o YouTube Podcast.
50 Razones para revisar tu marca personal
Razones para revisar tu marca relacionadas con tu autoconocimiento (fase diagnóstica)
- Falta de empatía: No demuestras una actitud comprensiva o colaborativa en tus interacciones personales.
- Poco interés en aprender: Falta de curiosidad e inquietud por seguir aprendiendo y desarrollándote.
- Proyectos poco inspiradores: La naturaleza de tus trabajos anteriores no encaja con proyectos más ambiciosos del presente.
- No escuchas: No muestras habilidades de escucha activa, importantes para una buena colaboración.
- Poca flexibilidad: Tienes dificultades para adaptarte a distintos entornos y equipos.
- Falta de visibilidad: No estás lo suficientemente presente en tu sector, tanto off como online.
- Ausencia de especialización: No proyectas un enfoque claro en un área específica. Ya sabes, el que mucho abarca…
- Apariencia de arrogancia: El tono de tu comunicación puede percibirse como soberbio, incluso arrogante.
- Imagen negativa en Google: Cuando alguien te busca, la primera impresión no es favorable, ya sea porque no existes o porque la reputación es negativa
- Falta de autenticidad: Intentas proyectar una imagen poco alinea con tu verdadero yo. Estás creando un personaje.
- Desconexión con las tendencias actuales: Estás alejándote de las nuevas tendencias de tu sector (en algunos casos, es un problema serio).
- Ausencia de habilidades blandas: No has trabajado a fondo habilidades de comunicación, liderazgo o colaboración.
- Miedo a destacar: No proyectas suficiente confianza en tus logros y capacidades. Similar al síndrome del impostor/a.
- Poca claridad en tu historia profesional: Tu trayectoria no es fácil de seguir. Muy equivoca, con lagunas y proyectos contradictorios.
- Incapacidad de gestionar críticas: Reaccionas mal a comentarios negativos o críticas constructivas que podrían ayudarte a mejorar.
- No trabajas en equipo: Proyectas una imagen de independencia extrema, sin disposición para colaborar. En este siglo, eso es un pecado.
- Actitud negativa: Sueles ser algo cenizo o pesimista en tus mensajes o publicaciones.
- Te falta adaptabilidad: No te abres al cambio, a la capacidad de adaptación a diferentes culturas o empresas.
- No demuestras valores éticos claros: Tu marca personal no destila ética o responsabilidad profesional.
Razones para revisar tu marca relacionadas con tu estrategia personal (falta de plan)
- Carencia de objetivo: No conoces hacia dónde te diriges profesionalmente. Otro pecado del siglo XXI. De esa manera, no puedes definir indicadores, ni de éxito ni de fracaso.
- No has definido tu misión personal: Tu propósito y tu misión son desconocidos, no hay norte en tu brújula.
- Posicionamiento confuso: No queda clara tu área de especialización ni tu marco de competencia. Tampoco tu área geográfica de referencia.
- No proyectas valores afines: Los valores de la otra parte no coinciden con los que tú proyectas. Eso cada vez complica más el poder integrarte en un equipo.
- No tienes una propuesta de valor definida: Es difícil entender qué aportas exactamente. Ni relevancia ni diferencia son identificables en tu mensaje.
- Falta de creatividad en tu trabajo: Te perciben como alguien que no busca ni aplica soluciones nuevas. Haces lo que toca, sin más. No hay proactividad.
- Sin apoyo de asociaciones: No perteneces a gremios o asociaciones que avalen tu trayectoria. A veces, las cuotas de estas asociaciones son menores en relación al beneficio que proporcionan.
- No tienes aliados estratégicos: No trabajas bien las relaciones con personas que puedan abrirte puertas. Esa es la parte de «key partners» del lienzo de modelo de negocio.
- Inexistencia de casos de éxito: No tienes testimonios o ejemplos de proyectos bien ejecutados. Tu palabra es el único aval.
- Poca proactividad: Esperas que las oportunidades lleguen a ti en vez de buscarlas activamente. Algo así como esperar que te toco el premio gordo del sorteo.
Razones para revisar tu marca relacionadas con tu visibilidad (área de proyección)
- Falta de accesibilidad: No eres fácil de encontrar o contactar. Hay que dar demasiadas vueltas para localizarte.
- Imagen descuidada en redes sociales: Lo que compartes no muestra el profesionalismo que debería en tu sector y profesión.
- Red de contactos limitada: Tu red no incluye a las personas clave para nuevas oportunidades. Menos es más. Hay que dar con la gente adecuada.
- Bajo engagement en redes sociales: No interactúas ni generas conversaciones en tu sector. Observas sin dejar huella. Discreción mal entendida.
- Sin publicaciones o blogs propios: No compartes conocimiento en canales propios. Las redes sociales no son tuyas, recuérdalo.
- Escasez de recomendaciones: Faltan recomendaciones en tus perfiles públicos. Una recomendación muestra la quintaesencia de tu marca personal.
- Relaciones superficiales en tu red: No entras a fondo con tus conexiones, solo las coleccionas, por lo que no creas oportunidades.
- Poca participación en eventos de la industria: No estás en los espacios de networking donde suceden las cosas (congresos, ferias…).
- Ausencia de contenido actualizado: Tus publicaciones o logros no son recientes. No demuestras competencias para lo que estás haciendo ahora.
- No comunicas resultados cuantificables: Te centras en tareas, pero no en resultados tangibles.
- Mala gestión de la reputación: Has tenido problemas de reputación que afectan tu credibilidad. Y lo peor, no lo estás resolviendo.
- Imagen inactiva en LinkedIn: No estás aprovechando esta plataforma al máximo. Para contratar, para ser contratado, para destacar, para conectar…
- Ausencia de pódcast o vídeos: Tu voz no llega en formatos más personales, que pueden comunicar mejor las emociones.
- No das seguimiento a las conexiones: Después de un primer contacto, no haces un seguimiento.
- Descuidado en detalles visuales: Tu imagen en redes o tu portafolio no parecen bien cuidados. Fotos antiguas, mal iluminadas, perfiles inacabados…
- No compartes tus aprendizajes: No comunicas errores o aprendizajes, con lo que pierdes ocasión de humanizar tu marca personal.
- Falta de accesibilidad en tu comunicación: Usas un lenguaje demasiado técnico o complejo. Llegas a tus colegas de sector, pero no a tus clientes potenciales.
- Demasiada auto-promoción: Turra. Te centras excesivamente en ti mismo sin ofrecer valor a otros. Y lo haces con excesiva frecuencia.
- Sin historial de colaboraciones de éxito: No compartes proyectos o asociaciones que respalden tu capacidad de trabajar en equipo.
- Imagen cambiante y poco consistente: Cambias de rumbo con frecuencia, lo que despista y genera cierta desconfianza.
- Inconsistencia en el mensaje: Tu propuesta de valor no es diáfana, o cambia demasiado, o sencillamente, no existe.
Tienes trabajo por delante
De las 50 razones por las que crees que no te eligen, ¿con cuántas de identificas? Posiblemente ha llegado el momento de revisar tu marca personal.
Estoy organizando una mentoría grupal para 6 personas máximo que tratan estos 50 aspectos, primero de una manera genérica, y luego en sesiones online conectados, revisando caso por caso. Si te interesa, escríbeme en la sesión de contacto.

Convencido de que todo deja marca, ayudo a empresas a conectar mejor con sus stakeholders a través de programas de personal branding (gestión de marca personal) y employee advocacy (programas de embajadores internos de marca).
Socio de Soymimarca e Integra Personal Branding, Brand Director de Omnia Branding, también soy socio y co-fundador de iOBrand, la primera plataforma IA de Personal Branding.
Participo en diversos programas en escuelas de negocio. Co-creador y organizador del Personal Branding Lab Day, el congreso anual de Personal Branding, desde 2015.
Mi ADN publicitario viene de 20 años en agencias: Tiempo/BBDO, J.W.T., Bassat Ogilvy, Saatchi & Saatchi, Altraforma y TVLowCost entre otras.







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