Aprendí a construir marcas.
Hoy acompaño a quienes las lideran.
Durante casi cuatro décadas he trabajado en publicidad, branding, dirección y marca personal. Esa trayectoria me permite entender tres realidades que un CEO debe conciliar: la persona, el negocio y la reputación.
Ayudo a CEOs y C-Level a convertir su experiencia y su visión en una voz propia, creíble y capaz de generar confianza dentro y fuera de su organización.
UNA CONVICCIÓN
Todo deja marca
«Las personas no somos marcas, pero dejamos una marca personal en los demás.»
La dejamos con lo que decimos y hacemos, pero también con lo que callamos y decidimos no hacer.
Por eso no entiendo el Executive Branding como un ejercicio de visibilidad ni como una forma de convertir al directivo en influencer. Lo entiendo como un trabajo de coherencia entre identidad, criterio, conducta y comunicación.
El cargo puede dar notoriedad. La confianza debe ganarse.
Empecé a crear marcas a los 16 años
Entré en Tiempo BBDO como auxiliar del Departamento Creativo, con un contrato pre-universitario. Cobraba 5.000 pesetas (30€) y ayudaba en trabajos de fotografía y diseño gráfico.
Fue un comienzo modesto, pero también mi primera escuela de marcas.
Después pasé del arte a la gestión de cuentas, y de las cuentas a la dirección. Trabajé en GDD/Ayer, J. Walter Thompson, Bassat & Ogilvy, Saatchi & Saatchi y Altraforma.
Durante aquellos años gestioné clientes, equipos, nuevo negocio y una agencia. Aprendí cómo se construye una marca, pero también cómo se toman decisiones cuando hay negocio, personas y reputación sobre la mesa.
16 años
Primeras prácticas en Tiempo BBDO.
11 años en JWT
De ejecutivo a director de cuentas.
Barcelona 92
Bassat & Ogilvy durante los JJOO.
1993–1998
Dirección de Servicio a Clientes y Nuevo Negocio en Saatchi & Saatchi.
1998–2004
Socio y director general de Altraforma.
A finales del 2000, la vida cambió mis planes
Mientras dirigía Altraforma, tuve que compaginar la responsabilidad de la agencia con una situación familiar muy difícil: acompañar a mi esposa durante una enfermedad que parecía terminal.
La publicidad exigía una dedicación que yo ya no podía ni quería mantener. En 2004 salí de la agencia, vendí mis acciones, rechacé varias propuestas de dirección general y decidí empezar de nuevo.
No fue una transición profesional diseñada y planificada. Fue una decisión sobre prioridades.
El 1 de enero de 2005 nació Lateral Consulting. Aquel proyecto, inicialmente centrado en comunicación personal, acabó conduciéndome al Personal Branding y, con el tiempo, al trabajo con personas que ocupan posiciones de máxima responsabilidad.
A veces, dibujar un futuro exige abandonar el que parecía previsto.
Es un ejercicio de autoreflexión muy profundo y complejo. Es un chute de autoestima, te ayuda a valorarte y poner en valor todo lo que puedes aportar. Y es un regalo, porque a partir de ese momento sabes que vas tomar las riendas de tu destino y la casualidad y la suerte serán secundarias.
02
ASÍ ME VEO
Para mí, el Personal Branding es el arte de invertir en ti en base al valor que aportas a los demás. Sin valor no hay marca.
Dicen que quien tiene su por qué ya encontrará su cómo (Nietzsche). El mío lo descubrí al finalizar mi fase como publicitario en 2004: Ayudar a dibujar futuros. A veces lo expreso con la metáfora del limpiabotas del siglo XXI, me gusta hacer que los demás brillen.
Mi misión es doble: Por un lado Humanizar empresas (buena falta les hace) para que conecten mejor con sus stakeholders. Y por otro, crear conciencia de empresa a las personas (buena falta nos hace) para detectar, planificar e impulsar su marca y convertirse en referentes.
03
Trayectoria
04
Cómo es Guillem












